La importancia de conservar los ecosistemas 

Los ecosistemas son fundamentales para preservar la salud ambiental del planeta

conservar los ecosistemas
Índice
Leer más

La conservación de los ecosistemas es esencial para el futuro del planeta. Los seres vivos se relacionan entre sí y la alteración de las condiciones del medio puede afectar negativamente a los organismos, produciendo un efecto dominó de terribles consecuencias ambientales. La desaparición de un ecosistema puede alterar la salud ambiental del resto. 

Qué son los ecosistemas

Un ecosistema es un conjunto de organismos y el medio físico donde viven, se desarrollan y se relacionan. Entre los distintos elementos de este sistema hay una relación de equilibrio que el ser humano debe respetar. Si no lo hace, pone en peligro el futuro del ecosistema.

Los seres vivos se adaptan al medio en el que viven, es decir, al ecosistema del que son parte, y no podrían sobrevivir en otras condiciones. El tipo de suelo o de agua y sus características y componentes, la temperatura, la humedad son algunos factores que determinan qué tipo de ecosistema es. Por tanto, no solo es esencial respetar a los seres vivos, sino también el suelo, el agua y los minerales.

Tipos de ecosistemas

Hay marinos, terrestres y ecosistemas híbridos (aunque, según la cantidad de agua o tierra que contengan, caben en uno de los dos principales tipos de ecosistemas):

  • Acuáticos. La mayor parte de los ecosistemas del planeta son acuáticos, ya que el agua cubre la mayor parte de la superficie de la Tierra. Por otra parte, algunos de estos ecosistemas aún son grandes desconocidos. Aunque el ser humano ha explorado prácticamente toda la superficie terrestre, aún quedan especies sin descubrir en el medio marino.

    Los acuáticos se pueden dividir en dos subtipos:

    • Marinos. De los mares y océanos y, por tanto, de agua salada.

    • Dulceacuícolas. De ríos, lagos, lagunas, humedales; en definitiva, de extensiones de agua dulce. 

  • Terrestres. Sistemas de tierra que albergan animales y plantas. Hay muchos subtipos, dependiendo de la altitud en la que se encuentren, del clima y de otros factores. En una clasificación muy general, se pueden distinguir tres subtipos de ecosistemas terrestres:

    • Desérticos. Se caracterizan por tener un clima muy seco y poca vegetación.

    • De montaña. Se ubican a una cierta altitud en cadenas montañosas.

    • Bosques. A su vez se dividen según la o las especies de árboles que proliferan en la región.

  • Mixtos o híbridos. Se ubican en zonas donde se mezclan dos tipos de ecosistemas diferentes, uno marino y otro terrestre. Los animales que habitan necesitan de ambos tipos de ecosistemas para sobrevivir. Los manglares, las costas o los esteros son algunos subtipos.

  • Artificiales. Creados por el ser humano de forma artificial.  

conservar los ecosistemas bosque de bambú
Bosque de bambú en Kyoto, Japón.

Beneficios que aportan los ecosistemas

La preservación de los ecosistemas produce una serie de importantes beneficios para el medio ambiente y, por tanto, para el bienestar de todas las personas.

  • Purificación. Del agua, de la tierra y del aire. Un ecosistema saludable disminuye la contaminación del medio ambiente.

  • Protección ante fenómenos climatológicos adversos. Los efectos de inundaciones y sequías son menos dañinos en ecosistemas bien conservados.

  • Estabilización del clima. Aunque el clima es un fenómeno global, los ecosistemas influyen en parte en los microclimas de cada región o zona ambiental, estabilizando los fenómenos climáticos.

  • Conservación de la biodiversidad. Las especies de plantas y animales se adaptan a un ecosistema concreto y sobreviven en este. Si las condiciones de dicho ecosistema se alteran, la supervivencia de los seres vivos peligra.

  • Fuente de alimentos y materias primas. Los recursos naturales que ofrecen, no solo son esenciales para la vida animal y vegetal, sino también para la propia supervivencia del ser humano. 

  • Captura de carbono. Los ecosistemas son los grandes sumideros de carbono del planeta. En otras palabras, son esenciales para la lucha contra el cambio climático. 

Algunos ecosistemas en peligro

Por desgracia, y a pesar de la importancia que tienen estas zonas para la buena conservación del planeta, algunos están gravemente amenazados, hasta el punto de que pueden desaparecer si no se toman medidas urgentes.

Según la UICN, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, los siguientes ecosistemas se encuentran en peligro crítico de extinción:

  • Manantiales kársticos. Situados al sur de Australia y con más de 8 kilómetros cuadrados de extensión, albergan especies de cangrejos de agua dulce que podrían desaparecer.

  • Mar de Aral. Se encuentra entre Kazajistán, al norte, y Uzbekistán, al sur. Ha perdido un 90 % del agua original debido a su uso para regadío y diferentes trasvases. Han desaparecido, al menos, 28 especies de peces que solo vivían allí.

  • Bosques de Acacias. En Senegal, Malí y Mauritania. En una zona en la que la desertización avanza peligrosamente, la agricultura intensiva y el pastoreo están poniendo en peligro este valioso ecosistema.

  • Turberas elevadas. No hace falta irse muy lejos para encontrar ecosistemas en peligro. Estos humedales que funcionan como grandes reservas de carbono se sitúan en Alemania.

  • Fynbos. Situados en Sudáfrica, son uno de los tesoros botánicos del continente, ya que albergan más de 8.500 especies de plantas. A la construcción y la agricultura se suman los incendios forestales y ponen en peligro su supervivencia.

  • Coorong. Como parque natural, cuenta con la protección internacional. Sin embargo, solo se conserva un 10 % de la extensión original. Se encuentra en Australia.

  • Bosques de algas gigantes. En la inhóspita región de Alaska crecen estas enormes algas que parecen árboles sumergidos. Entre otros, los erizos de mar son uno de los principales problemas para este ecosistema.

  • Arrecifes de coral. En el mar Caribe encontramos esta joya amenazada por actividades humanas: turismo, sobrepesca, blanqueamiento del coral debido al cambio climático… De las 13.000 especies de plantas, más de 6.500 son endémicas. 

Conservar los ecosistemas en buen estado es indispensable para proteger la biodiversidad. Más allá, los ecosistemas proveen al ser humano de los recursos necesarios para vivir. Por tanto, ya sea por conciencia ecológica o por egoísmo bien entendido, gobiernos y ciudadanos deben colaborar para lograr que ningún ecosistema desaparezca. 

 

David Sanz


Fuentes
Ocultar