Síndrome del burnout: qué es y cómo prevenirlo

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¿Sabías que tanto la depresión como la ansiedad son los motivos principales de la mayoría de las bajas laborales? 

Empleado con el síndrome del burnout
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¿Sucede en todos los ámbitos laborales? ¿Es más propenso de que suceda en un trabajo o en otro? Conoce en profundidad qué es el síndrome del burnout o, en otras palabras, el síndrome del trabajador quemado.

¿Qué es el síndrome del burnout?

El síndrome del burnout o síndrome del trabajador quemado suele aparecer en aquellas personas que han elegido su trabajo de manera vocacional, es decir, que es más propenso a aparecer en profesionales de la salud como sanitarios, profesores o trabajadores sociales. 

Este síndrome es un estado de agotamiento físico, mental y emocional vinculado con el ámbito laboral. Este estrés laboral cronificado es un proceso gradual, que se caracteriza por 3 síntomas diferenciados.

  • Agotamiento mental y físico generalizado: el trabajador presenta una bajada de energía a todos los niveles. Físicamente se encuentra con una gran fatiga crónica, aumento o pérdida de peso, dolores musculares, migrañas, insomnio y problemas gastrointestinales.

Emocionalmente se puede observar una persona con baja autoestima, sentimiento de agotamiento, fracaso o impotencia, estado permanente de nerviosismo, falta de concentración, impaciencia e irritabilidad y comunicación deficiente. También, aparecen trastornos adaptativos, ansiedad, depresión y problemas relacionados con el estrés.

  • Desmotivación y descenso de la productividad: Debido a este agotamiento tanto mental, emocional o físico, se observa una falta de atención hacia las tareas que tiene que realizar, olvidos frecuentes y una frustración y desmotivación que conllevan a una ausencia de realización personal en el ámbito laboral.

  • Cambio de comportamiento del trabajador: el comportamiento que puede observarse es un comportamiento de indiferencia y desapego en el trabajo, que se transfieren también en las relaciones con sus compañeros de trabajo.

Existen dos tipos de burnout el pasivo y el activo. En cuanto al burnout pasivo el trabajador tiene una conducta asertiva y se relaciona con elementos externos a la profesión, en cuanto al burnout activo el trabajador tiene sentimientos de apatía y se relaciona con factores internos psicosociales.

Mujer con agotamiento debido al síndrome del burnout
Ofrecer la asistencia e intervención psicológica en el ámbito laboral es importante para controlar las expectativas laborales de los trabajadores

La clínica del síndrome del burnout se divide en 4 niveles: 

  • Leve: dentro del síndrome leve se observan quejas, cansancio y dificultad para levantarse por la mañana e ir a trabajar.

  • Moderado: en el caso del moderado el trabajador se aísla de los compañeros del trabajo, se observa negativismo y cinismo.

  • Grave: mayoritariamente durante el síndrome del burnout grave la persona se automedica para el estrés, sin buscar ayuda de un profesional, puede observarse abuso de alcohol o drogas, absentismo laboral, aversión y enlentecimiento durante la jornada laboral.

  • Extremo: el último nivel y más preocupante es cuando la persona entra en colapso, se observa un aislamiento muy marcado, un cuadro psicótico que cursa con pensamientos y actos suicidas.

¿Qué medidas se pueden adoptar para evitar el síndrome del burnout?

Factores que influyen en el síndrome del burnout
El síndrome del burnout tiene consecuencias tanto para la persona que lo sufre como para la empresa

Una buena organización y la toma de medidas de prevención son fundamentales para evitar este síndrome. En cuanto a la organización, es importante una buena organización de la carga de trabajo y ofrecer las herramientas necesarias al trabajador para que pueda realizar sus tareas de forma adecuada y así evitar la sobrecarga laboral

Es importante también, ofrecer una evaluación constante de las situaciones que generan estrés y ansiedad en los trabajadores para tomar las medidas adecuadas para prevenirlas, identificando y modificando aquellas condiciones laborales que más estrés generan. En casos donde la exposición al estrés es prolongado, reubicar al trabajador en tareas que pueda asumir de manera más eficiente, motivado y sano puede ser un buen cambio. Esta evaluación puede realizarse con cuestionarios como el Maslach Burnout Inventory para valorar los 3 componentes principales: agotamiento emocional, despersonalización y realización personal en el trabajo mediante 22 preguntas que van de “nunca” a “todos los días”. Es importante tener controlados emocionalmente a los trabajadores de la empresa para poder prevenir el síndrome del burnout y poner remedio antes de que empeore.

Ofrecer la asistencia e intervención psicológica en el ámbito laboral es importante para controlar las expectativas laborales de los trabajadores, sin que renuncie a sus ambiciones, comprobando que las expectativas del trabajador son reales. 

Otras medidas para prevenir este síndrome son fomentar la desconexión laboral, respetando los días donde el trabajador no va a su puesto de trabajo para facilitar su descanso. También, recompensar los buenos hábitos ya que las recompensas positivas siempre funcionan mejor que las negativas. 

Como ya hemos dicho, mejorar la organización y la distribución de las tareas laborales, es decir, que no recaigan todas en la misma persona, analizando y modificando las condiciones que han generado el burnout e impulsando la conciliación entre vida profesional y personal.

Además de todas estas estrategias, afrontar el síndrome del burnout con técnicas individuales también es fundamental, para ello se pueden aplicar técnicas de relajación, de respiración y de mindfulness, además de técnicas psicológicas como:

  • Técnicas de resolución de problemas como estrategias útiles para buscar respuesta rápida a los problemas que van surgiendo en el ámbito laboral.

  • Técnicas de reestructuración cognitiva para controlar los pensamientos negativos y modificarlos por otros más racionales.

  • Técnicas de autocontrol emocional para controlar, reducir y frenar el malestar emocional.

El tratamiento del síndrome del burnout reside en recuperarse del desgaste con tiempo y apoyo psicológico. La terapia psicológica ayudará a encontrar la causa del estrés y fomentar estrategias para afrontarlas y evitarlas. El descanso fuera del trabajo es fundamental, realizar actividades placenteras con amigos, familia y hacer ejercicio será importante para rebajar los niveles de estrés antes de volver al ámbito laboral.

El síndrome del burnout tiene consecuencias tanto para la persona que lo sufre como para la empresa. Dentro de la empresa puede observarse desmotivación, insatisfacción laboral, rotación laboral y absentismo laboral, perjudicial tanto para el trabajador como para la empresa. Es por eso que poner un remedio a este síndrome es fundamental para todos. Previniendo este síndrome se pueden prevenir consecuencias como el suicidio en los casos más graves.

 

Por Marta Estévez

Preguntas frecuentes sobre el síndrome de burnout

Respondemos a las preguntas más recurrentes sobre el síndrome de burnout

¿Cuál es la diferencia entre el estrés y el síndrome de Burnout?

El estrés se caracteriza por síntomas físicos, agotamiento e hiperactividad ocasionado por una sobreimplicación en los problemas, en cuanto al síndrome del burnout es un problema que genera falta de implicación, desgaste emocional y desmotivación.

¿Qué tiene que ver el estrés laboral con el burnout?

Normalmente los síntomas de estrés suelen preceder al síndrome del burnout.

¿Qué pasa si no se trata el síndrome del burnout?

Si no se busca ayuda psicológica para el síndrome del burnout aumenta el riesgo de sufrir problemas físicos y mentales en un futuro como trastornos psiquiátricos.

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