Reciclar residuos orgánicos: el quinto contenedor

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Por suerte, son cada vez más los que se preocupan por hacer una buena gestión de los residuos orgánicos generados en el hogar

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En general, se tiene claro cómo separar la basura doméstica y lo que va en cada contenedor: en el amarillo, los plásticos, las latas y los briks; en el azul, el papel y el cartón; en el verde, el vidrio; y en el gris se suele incluir todo lo sobrante, aunque en realidad es solo para basura inorgánica que no se puede reciclar. Pero hay un quinto contenedor, el marrón, el destinado a reciclar residuos orgánicos, que suele pasar más desapercibido y ser el menos utilizado. Aunque no se encuentra en todas las Comunidades Autónomas, las que lo tienen no le sacan el suficiente partido. Ya sea por no tener bien claro qué tipo de restos dejar en él, o simplemente por pereza, lo cierto es que son muchas las familias que no separan los residuos orgánicos y los acaban echando en el contenedor gris. En general, más de un tercio de la basura doméstica es materia orgánica biodegradable de origen vegetal o animal, con posibilidad de ser transformada en energía o compost.

La confusión entre el contenedor marrón y el gris

No reciclamos bien la materia orgánica, y no sabemos identificar y clasificar adecuadamente algunos residuos. Esto hace que se entremezclen restos inorgánicos con orgánicos, y aparezcan indistintamente tanto en el contenedor gris como en el marrón. Hay que recordar que el marrón es sólo para basura orgánica, como restos de comida y plantas, que han de someterse posteriormente a un tratamiento específico para residuos orgánicos urbanos. Son muchas las administraciones que manifiestan lo frecuente que es encontrar material no reciclable en el contenedor marrón, y que debería estar en el contenedor gris (materia inorgánica), como, por ejemplo: pañales de bebé, toallitas húmedas, los discos de algodón de la cara, arena y excrementos de animales, entre otros. Esto pone en evidencia que realmente no tenemos del todo claro como reciclar residuos orgánicos a día de hoy, y que convendría hacer más campañas informativas que ayuden a mejorar la gestión de los residuos desde el origen, el hogar.

¿Qué hacer para reciclar residuos orgánicos?

Los residuos que deben terminar en el contenedor marrón son:

  • Residuos orgánicos de origen alimentario: sobrantes de comida y desperdicios de frutas y verduras, cáscaras de huevo, de frutos secos, restos de carne, de pescado, de marisco, de pan, …

  • Restos de plantas de pequeñas: hojas y flores secas, pequeños tallos, malas hierbas, …

  • Otros: tapones de corcho, servilletas de papel y los papeles de cocina sucios, así como pañuelos de papel, serrín, palos de helados, palillos…

¿Qué se hace con los residuos orgánicos del contenedor marrón?

La materia orgánica del contenedor marrón se utiliza para obtener compost (fertilizante natural) o biogás, que se aprovecha para generar energía (eléctrica, térmica o como carburante). Dentro de los procedimientos utilizados para tratar los residuos orgánicos urbanos, está el compostaje. Se trata de un proceso biológico de descomposición aerobia (en presencia de oxígeno), que se produce por la acción de una serie de microorganismos que actúan en unas determinadas condiciones de temperatura y humedad para obtener como producto final el “compost”, que, según su calidad, puede tener un uso agrario, como abono natural, o para corregir la estructura del suelo.

Otro tipo de tratamiento que también se suele hacer con la materia orgánica es mediante microorganismos anaerobios (en ausencia de oxígeno), a través del cual se obtiene biogás, mezcla compuesta principalmente por dióxido de carbono y metano, que sirve para producir energía eléctrica, calor o como carburante.

 

Isabel López, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, diplomada en Nutrición Humana y Dietética y nutricionista consultora de Teladoc Health