La cultura de prevención en las organizaciones, clave para reducir los riesgos de siniestralidad laboral, según la Cátedra DKV-IE

El estudio muestra que las nuevas contrataciones y los empleados temporales suponen una mayor tasa de siniestralidad por la menor formación en prevención de riesgos laborales.

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La creciente apuesta de las empresas por modelos de trabajo más flexibles, como la contratación temporal, la rotación interna y la subcontratación a través de ETTs, está teniendo un impacto directo en la seguridad de los trabajadores. Así lo revela el informe “Cultura preventiva en un entorno laboral en transformación: claves para reducir la siniestralidad”, desarrollado en el marco de la Cátedra DKV-IE sobre la Salud y el Bienestar del Empleado

El estudio, que combina análisis cuantitativos y cualitativos, pone de manifiesto que aquellas organizaciones que recurren a una mayor contratación de empleados temporales, que se enfrentan a nuevas contrataciones frecuentemente, y que suelen rotar más a sus trabajadores entre diferentes unidades de la empresa, presentan una mayor tasa de siniestralidad debido a la menor formación en prevención de riesgos laborales (PRL) y a la falta de integración en la cultura de seguridad de la organización.

Además del impacto humano, la siniestralidad laboral conlleva un alto coste económico. En 2023, la accidentabilidad y enfermedad laboral en España supusieron un coste de 15.367.811.312 euros, alrededor del 3% del PIB.

“Desde la Cátedra DKV-IE reafirmamos el compromiso con la investigación y la divulgación de conocimientos que contribuyan a una sociedad más saludable. Cada accidente laboral representa mucho más que una estadística: detrás de cada caso hay personas, familias y entornos afectados por las consecuencias de una lesión o una fatalidad en el trabajo. Con este informe queremos invitar a la reflexión y a la acción para construir entornos laborales más seguros y resilientes”, afirma Rocío Bonet, profesora de IE University y directora de la Cátedra.

La presión productiva y la rotación, factores clave en la siniestralidad

El informe señala que lapresión por cumplir plazos y la alta exigencia de productividad pueden llevar a que la seguridad quede relegada a un segundo plano. La rapidez con la que se incorporan nuevos trabajadores sin una formación adecuada y el exceso de confianza de los empleados que cambian de puesto dentro de la empresa son factores que aumentan los riesgos laborales.

Además, las diferencias en cultura preventiva entre empresas y sus subcontratistas dificultan el control de la seguridad en los lugares de trabajo. Por eso, la cultura preventiva de las empresas colaboradoras es una preocupación recurrente entre los expertos en PRL, ya que muchas subcontrataciones no cuentan con los mismos estándares de seguridad que las compañías que las contratan.

Estrategias para mitigar los riesgos

El informe de la Cátedra DKV-IE no solo alerta sobre los riesgos, sino que también ofrece estrategias para reducir la siniestralidad en entornos laborales flexibles. Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Fortalecer la formación continua en PRL, asegurando que todos los empleados, incluidos los subcontratados o aquellos que llevan tiempo trabajando en la empresa, pero son trasladados a un nuevo puesto, reciban capacitación periódica.

  • Integrar mejor a los trabajadores temporales y a las nuevas incorporaciones en plantilla, fomentando su sentido de pertenencia y asegurando que adopten la cultura preventiva de la empresa.

  • Garantizar que los líderes sean referentes en seguridad, promoviendo un liderazgo visible y comprometido con la protección de los empleados.

  • Fomentar la comunicación y el reconocimiento de buenas prácticasen seguridad, en lugar de utilizar el castigo como método correctivo.

El informe de la Cátedra DKV-IE “Cultura preventiva en un entorno laboral en transformación: claves para reducir la siniestralidad” se puede encontrar completo en este enlace.

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