Perder una pieza dental no solo deja un espacio visible. Con el tiempo, los dientes cercanos pueden moverse, la mordida puede cambiar y el hueso de la zona puede perder volumen. Un implante es una de las opciones para recuperar la función y la estabilidad, pero no siempre es la única. La valoración profesional y las coberturas de DKV Dentisalud ayudan a encontrar una solución adecuada para cada caso.
Cuando falta una pieza, los dientes próximos pueden inclinarse lentamente hacia el espacio vacío. El diente situado en la arcada contraria también puede desplazarse al perder su punto de contacto habitual. Estos cambios pueden modificar la mordida, complicar la higiene y hacer que la masticación se concentre en un solo lado.
Además, el hueso que sostenía la raíz deja de recibir estímulo y puede ir perdiendo volumen. Esto no significa que todas las ausencias deban tratarse del mismo modo ni con la misma urgencia, pero sí conviene pedir una valoración antes de que aparezcan cambios difíciles de corregir.
El implante no es la única alternativa
Un implante dental es una estructura que se coloca en el hueso para sostener posteriormente una corona o una prótesis. Su función es sustituir el soporte de la pieza perdida y ayudar a recuperar la masticación.
Sin embargo, también pueden valorarse otras soluciones:
-
Un puente apoyado en los dientes próximos.
-
Una prótesis removible.
-
Una prótesis fija para sustituir varias piezas.
-
El mantenimiento temporal del espacio, si el dentista considera que es la opción adecuada.
La elección depende del estado de las encías, la cantidad de hueso disponible, la ubicación del diente, la mordida, la higiene y la salud general. También influyen el tabaco, determinados medicamentos y hábitos como apretar o rechinar los dientes.
Un caso práctico
Imagina que has perdido una muela y acudes a la clínica pensando que solo necesitas “poner un implante”. Durante la exploración, el dentista detecta inflamación de las encías y poco hueso en la zona.
Antes de colocar el implante, puede ser necesario tratar las encías o valorar una regeneración ósea. También podría proponerse un puente si las condiciones de la boca o las preferencias personales hacen que resulte más adecuado.
Por eso, la primera pregunta no debería ser únicamente cuánto cuesta un implante, sino qué tratamiento necesita realmente tu boca y qué fases serán necesarias.
¿Cómo puede ayudarte DKV Dentisalud?
DKV Dentisalud permite acceder a los profesionales y clínicas de la red correspondiente a la modalidad contratada. El anexo de coberturas indica qué servicios están incluidos y cuáles se prestan mediante franquicia, es decir, abonando a la clínica el importe previsto para cada acto.
En implantología, un mismo tratamiento puede agrupar varios conceptos. Antes de aceptarlo, solicita un presupuesto escrito que diferencie:
-
Exploración y estudio inicial.
-
Pruebas de imagen.
-
Tratamientos previos de encías.
-
Extracción, si fuera necesaria.
-
Cirugía para colocar el implante.
-
Regeneración de hueso, cuando esté indicada.
-
Componentes que unen el implante con la corona.
-
Corona provisional o definitiva.
-
Revisiones posteriores.
La presencia de la implantología en el cuadro de servicios no significa que todo el proceso sea gratuito. La modalidad, el anexo vigente y el tratamiento indicado determinan qué actos están incluidos y cuáles tienen franquicia o tarifa concertada.
No compares solo la cifra final
Dos presupuestos aparentemente similares pueden incluir prestaciones diferentes. Uno puede incorporar las pruebas y revisiones, mientras que otro puede facturarlas por separado.
Pregunta también:
-
Qué materiales se utilizarán.
-
Cuántas visitas están previstas.
-
Si necesitarás un tratamiento previo.
-
Qué revisiones están incluidas.
-
Qué ocurre si cambia la planificación.
-
Qué parte corresponde a laboratorio o materiales.
No autorices una actuación adicional sin conocer antes su motivo y su coste.
El tratamiento continúa después
El implante necesita cuidados igual que el resto de la boca. El cepillado, la limpieza interdental y las revisiones ayudan a proteger las encías y a detectar sobrecargas o inflamación.