Enfermedades tropicales y cambio climático

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El calentamiento global tiene efectos sobre la temperatura, las precipitaciones y la humedad, influyendo en la propagación y la duración de la temporada de transmisión de enfermedades

Enfermedades tropicales y cambio climático
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Las enfermedades transmitidas por mosquitos están ampliando su alcance y resurgiendo en áreas donde habían disminuido durante décadas, según recoge una investigación publicada en la revista The Lancet. La temperatura, las precipitaciones y la humedad influyen en la propagación y la duración de la temporada de transmisión de patologías como la malaria o el dengue. ¿Por qué puede el cambio climático incrementar la transmisión de las enfermedades tropicales?

Aumento de brotes infecciosos en las zonas templadas del planeta

Se espera que el cambio climático aumente el riesgo de malaria en las zonas montañosas tropicales y permita que el dengue se expanda a regiones templadas que antes no estaban afectadas, según la investigación publicada en The Lancet.

La malaria, la enfermedad tropical parasitaria transmitida por mosquitos más importante y mortífera del mundo, mata a aproximadamente un millón de personas y afecta hasta a 1.000 millones de personas en más de 100 países de África, Asia y América Latina, según Naciones Unidas. El cambio climático aumentará aún más “las posibilidades de transmisión de la malaria en las zonas tradicionales de prevalencia de la enfermedad, en las zonas donde ha sido controlada y en nuevas zonas en las que tradicionalmente no ha existido”.

Elena Gómez Díaz, investigadora del Instituto de Parasitología y Biomedicina López Neyra del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, explica a Maldita.es que “el cambio climático y las actividades humanas están favoreciendo la expansión de los rangos de distribución de los mosquitos vectores (organismos vivos que transmiten un agente infeccioso de un animal infectado a un ser humano o a otro animal) y alterando también las dinámicas o condiciones de transmisión de estos agentes infecciosos”.

“Un claro ejemplo de ello es el mosquito tigre, una especie invasora que se ha expandido por todo el mediterráneo y es el vector del virus del dengue”, comenta Gómez. Una investigación publicada en PLOS Neglected Tropical Diseases indica que el riesgo de transmisión del mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti) y del mosquito tigre (Aedes albopictus) por el clima aumentará sustancialmente, incluso a corto plazo, en la mayor parte de Europa.

La idoneidad ambiental para la transmisión del dengue y la chikungunya (virus que se transmite a los humanos a través de la picadura de un mosquito cuyos síntomas pueden producir fiebre y dolor en las articulaciones) en Europa ha aumentado en casi un 60% desde 1950, según un artículo publicado en The Lancet. Además, se esperan tendencias similares para el virus del Nilo Occidental.

Aumento de temperaturas y enfermedades tropicales

Tal y como hemos explicado, el riesgo puede producirse cuando esos organismos transmisores que ya están presentes en un lugar se expanden geográficamente o cuando organismos transmisores subtropicales son importados y se adaptan para sobrevivir en climas menos cálidos y más secos.

Otro efecto del aumento de la temperatura es que disminuye el tiempo que requiere el vector para ser infectante desde que adquiere el patógeno. Así lo recoge el Observatorio de Salud y Cambio Climático del Gobierno de España, que indica que el calentamiento global incrementará por lo tanto la transmisibilidad de las enfermedades infecciosas contagiadas por vectores.

Mosquitos enfermedades tropicales
La globalización y los viajes aéreos internacionales también contribuyen a la dispersión de patógenos y vectores a nivel internacional.

Cuantificar hasta qué punto impactarán los efectos del cambio climático en nuestra salud es complicado, según una revisión publicada en la revista FEMS Microbiology Letter. Aun así, los investigadores subrayan que hacer un seguimiento de los pronósticos de las condiciones meteorológicas “puede ayudar a detectar precursores epidémicos de brotes de enfermedades tropicales transmitidas por vectores y servir como sistemas de alerta temprana para la reducción de riesgos”.

Qué factores contribuyen a la transmisión de enfermedades tropicales

Más allá del cambio climático, también hay otros factores que pueden influir en la transmisión de enfermedades tropicales. Por ejemplo, la globalización y los viajes aéreos internacionales contribuyen a la dispersión de patógenos y vectores a nivel internacional.

Entre los impulsores de las enfermedades infecciosas emergentes, un artículo publicado en Science menciona también los impulsores sociales y demográficos (incluido el envejecimiento de la población, la desigualdad social y los estilos de vida) y los impulsores del sistema de salud pública (como la resistencia a los medicamentos que se utilizan para prevenir y tratar infecciones en los seres humanos, la capacidad de atención de la salud, la salud animal y la seguridad alimentaria).

Un factor determinante para la expansión de dichas enfermedades, según Gómez, es la pobreza: “La no canalización del agua, el tipo de vivienda, sistemas de salud deficientes y la falta de acceso a medicamentos. Todo ello contribuye a una mayor incidencia y mortalidad”.

Los cambios del uso del suelo, la deforestación o los planes de irrigación también modifican las relaciones entre patógenos, vectores, hospedadores y reservorios. El Observatorio de Salud y Cambio Climático indica que estos factores pueden aumentar la transmisibilidad de algunas enfermedades y disminuir la de otras.

 

“Menos bulos, más rigor científico” es un proyecto de DKV Salud con contenido editorial de Maldita.es.