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Medioambiente
La ciencia lo confirma: el voluntariado corporativo es la única iniciativa de bienestar laboral con impacto positivo demostrable en los empleados analizados. Esto es todo lo que necesitas saber sobre los distintos tipos de voluntariados, sus beneficios y los pasos para implantarlo.
Un estudio de la Universidad de Oxford publicado en 2024 analizó datos de bienestar laboral de 233 organizaciones y más de 46.000 trabajadores en el Reino Unido. Su hallazgo resultó llamativo. En esa muestra, las iniciativas individuales más habituales —como mindfulness, resiliencia, coaching o aplicaciones de bienestar— no mostraron mejoras significativas en la mayoría de indicadores, mientras que las oportunidades de voluntariado corporativo se asociaron con mejores resultados de bienestar.
En los últimos años, el voluntariado corporativo vive un momento de consolidación en España, donde el 97% de las empresas ya ofrecen actividades de voluntariado durante la jornada laboral según datos recientes del Informe Voluntare 2025.
¿Qué es el voluntariado corporativo?
El voluntariado corporativo es la práctica mediante la cual una empresa impulsa y facilita que sus empleados dediquen parte de su tiempo —habitualmente dentro de la jornada laboral— a realizar actividades solidarias canalizadas a través de entidades sociales sin ánimo de lucro. A diferencia del voluntariado individual, la empresa asume un rol activo: aporta recursos, coordina la colaboración con la ONG, adapta horarios y reconoce la participación de su plantilla.
Esta figura también se diferencia de la filantropía tradicional, que se limita a la aportación económica. En el voluntariado, el recurso aportado es el tiempo y el talento del empleado. La Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado establece el marco del voluntariado regulado en España y prevé que las acciones que se encuadran en su ámbito se canalicen a través de una entidad de voluntariado debidamente registrada, con actuaciones calificables de interés general.
Entre las compañías españolas, el voluntariado corporativo se ha convertido en un pilar estratégico de las políticas de Responsabilidad Social Corporativa y sostenibilidad.
¿Qué tipos de voluntariado corporativo existen?
Existen dos grandes clasificaciones del voluntariado corporativo: por ámbito de actuación y por modalidad de participación.
Por ámbito, los tipos más habituales son:
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Social: atención a colectivos vulnerables, inclusión laboral, acompañamiento. Presente en el 86% de los programas españoles.
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Educativo: mentorías escolares, alfabetización digital, orientación profesional. Presente en el 67,3%.
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Medioambiental: reforestación, limpieza de entornos naturales, educación ambiental. Presente en el 60,7%.
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Sociosanitario, cultural, deportivo y de cooperación internacional completan el mapa de ámbitos reconocidos por la legislación española.
Por modalidad, las más habituales son:
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Voluntariado profesional o pro bono: el empleado aporta sus competencias técnicas (legales, financieras, digitales) a una ONG.
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Voluntariado asistencial: atención directa a personas beneficiarias.
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Mentoring social: acompañamiento estructurado de jóvenes o colectivos en riesgo.
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Cibervoluntariado: realizado online, sin presencia física.
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Microvoluntariado: acciones de corta duración, habitualmente de una o dos horas.
Esta variedad permite que cualquier organización encuentre el formato que mejor encaja con su actividad, con su plantilla y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que desee priorizar.
¿Qué beneficios aporta a empresa, empleados y sociedad?
El voluntariado corporativo genera un triple retorno: para la sociedad, para la empresa y para las personas voluntarias.
Para la empresa, el Informe Voluntare 2025 confirma que el 99,2% de las organizaciones con programa afirman que sus acciones están alineadas con los valores corporativos, y el 93% prevé que seguirán creciendo. El estudio de la Fundación Adecco cuantifica los retornos: refuerzo del sentimiento de pertenencia (70,7%), apertura a la inclusión (43,9%), mejora de la reputación corporativa (41,6%) y desarrollo competencial del equipo (39%).
Para los empleados, la evidencia científica más sólida procede de un estudio publicado en Industrial Relations Journal por William Fleming, investigador de la Universidad de Oxford. Tras analizar datos de 46.336 trabajadores en 233 organizaciones, concluyó que el voluntariado corporativo fue la única intervención de bienestar laboral —entre mindfulness, resiliencia, coaching, gestión del estrés y aplicaciones— que mostró efectos positivos sobre el bienestar. La investigación señala como posibles mecanismos el aumento del sentido de propósito, de logro, de los recursos sociales y de la capacidad de recuperación emocional.
Según Fleming, en el análisis realizado el voluntariado fue la única intervención que se asoció con beneficios para el bienestar de los empleados frente a otras iniciativas individuales habituales.
Para la sociedad, alrededor del 70% de los programas de voluntariado corporativo en España se alinean con los ODS, especialmente ODS 4 (Educación de Calidad), ODS 10 (Reducción de Desigualdades) y ODS 8 (Trabajo Decente). El voluntariado profesional multiplica el impacto: cuando las competencias técnicas se ponen al servicio de entidades sociales, tanto las ONG como las empresas sociales amplían su capacidad de acción.
¿Qué dice la Ley 45/2015 sobre el voluntariado en las empresas?
La Ley 45/2015, de 14 de octubre, de Voluntariado regula el marco del voluntariado corporativo en España. Su artículo 21 autoriza expresamente a las empresas a promover y participar en programas de voluntariado, siempre que se cumplan tres condiciones:
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Que las actuaciones puedan calificarse de interés general.
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Que se incluyan en los ámbitos de actuación reconocidos (social, ambiental, educativo, sociosanitario, cultural, deportivo, ocio y tiempo libre, comunitario, protección civil o cooperación internacional).
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Que respeten los valores y principios de la acción voluntaria: solidaridad, libertad, gratuidad y autonomía.
La norma también llama a las empresas a establecer, dentro de la negociación colectiva, mecanismos de adaptación del tiempo de trabajo que permitan a la plantilla compatibilizar sus funciones con la acción voluntaria.
Además, prohíbe expresamente que la participación en un programa pueda ser causa de extinción del contrato y que el voluntariado sustituya funciones que correspondan a las Administraciones Públicas. El artículo 24 introduce un sistema de reconocimiento objetivo de las competencias adquiridas por la persona voluntaria, lo que refuerza el valor formativo del voluntariado corporativo.
¿Cómo implementar un programa de voluntariado corporativo?
La implantación de un programa de voluntariado corporativo sigue seis fases reconocidas por las principales guías metodológicas del sector (Voluntare, Fundación Adecco):
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Diagnóstico y definición. Identificar los valores corporativos a potenciar, el público interno objetivo y los ODS prioritarios. Conviene contar con apoyo visible de la alta dirección.
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Alianza con entidad de voluntariado. Seleccionar una ONG registrada conforme a la Ley 45/2015, con misión compartida y capacidad operativa en el territorio.
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Diseño de actividades. Definir tipos de acción (pro bono, asistencial, ambiental), duración, formatos presenciales u online y perfiles requeridos. Se recomienda incluir actividades puntuales y de largo recorrido para captar perfiles diversos.
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Comunicación interna y captación. Activar canales corporativos, formar un equipo de embajadores internos y establecer un sistema de reconocimiento del voluntario.
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Ejecución y coordinación. Ofrecer formación previa al voluntario, garantizar el apoyo técnico de la ONG y asegurar la cobertura legal y de seguros que exige la Ley 45/2015.
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Medición e informe. Registrar horas dedicadas, personas beneficiadas, ODS impactados y el retorno percibido en compromiso, reputación y employer branding.
Para pymes sin recursos internos dedicados, la vía más rápida es adherirse a marketplaces sectoriales o a programas multi-empresa de entidades como Cruz Roja, que ofrecen infraestructura compartida, ONGs aliadas y coordinación ya resueltas.
Tres decisiones clave para que el voluntariado corporativo no se quede en una foto
Diseñar un programa de voluntariado corporativo eficaz no consiste solo en elegir una causa y convocar una jornada puntual: tres decisiones marcan la diferencia entre una acción aislada y una herramienta estratégica de bienestar y compromiso.
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Conectar con el propósito de la empresa
Elegir proyectos alineados con la misión y los valores corporativos refuerza la coherencia del relato, facilita la implicación de la dirección y aumenta el orgullo de pertenencia en la plantilla. -
Escuchar a las personas voluntarias
Involucrar a representantes de distintas áreas en el diseño del programa ayuda a ajustar formatos, horarios y niveles de dedicación, reduce barreras de participación y mejora la percepción de justicia organizativa. -
Medir algo más que horas
Registrar horas dedicadas y personas beneficiadas es solo el principio: el verdadero valor aparece cuando se mide también el impacto en compromiso, clima laboral y desarrollo de habilidades, combinando indicadores cuantitativos con testimonios cualitativos.
Al integrar estas tres decisiones en la hoja de ruta, el voluntariado corporativo deja de ser una foto en la memoria corporativa y se convierte en una inversión sostenida en bienestar, reputación y talento.
¿Puede una pyme implementar un programa de voluntariado corporativo?
Sí. Según Forética y la red Voluntare, los recursos necesarios son asumibles para cualquier tamaño de empresa. La vía más práctica para una pyme es adherirse a marketplaces sectoriales como el Punto de Voluntariado Voluntare o a programas multi-empresa ya diseñados por organizaciones como Cruz Roja, que aportan infraestructura, ONGs aliadas y coordinación compartida.
¿Cómo se mide el ROI de un programa de voluntariado corporativo?
El retorno se mide combinando indicadores cuantitativos (horas voluntarias, personas beneficiadas, ODS impactados, inversión total) con indicadores cualitativos (encuestas de compromiso, rotación del talento, employer branding, reputación externa). Las metodologías más utilizadas en España son el marco de medición de impacto social de Forética y las guías publicadas por Voluntare.
¿El voluntariado corporativo puede hacerse en remoto u online?
Sí. El cibervoluntariado está reconocido por la Ley 45/2015 como modalidad válida. Incluye tutorías online, traducción de materiales para ONGs, soporte técnico remoto a entidades sociales o campañas de sensibilización digitales. Durante la pandemia, más del 80% de los programas españoles incorporaron el formato online, según el estudio «Radiografía del Voluntariado Corporativo en España».
¿Qué diferencia hay entre voluntariado corporativo y acción social?
La acción social empresarial engloba todas las iniciativas sociales de una compañía: donaciones económicas, patrocinios, productos solidarios y voluntariado. El voluntariado corporativo es una de estas iniciativas y se distingue por aportar tiempo y talento de los empleados, no recursos económicos. Ambas figuras suelen convivir dentro del plan de Responsabilidad Social Corporativa.