¡Stop golpes de calor!

Este julio ya ha llegado la primera gran ola de calor, llegando a temperaturas de hasta 44 grados -según la AEMET-, que pueden contribuir a enfermedades cardíacas y respiratorias, así como desencadenar deshidratación, mareos, calambres o golpes de calor. ¡Te digo cómo evitarlos! 

Consejos para evitar el calor en el hogar

Acostumbrados como estamos en España -uno de los países con más horas de sol al año según el informe Las ciudades más saludables del mundo, elaborado con datos oficiales por la web de búsqueda de piso Spotahome- a las altas temperaturas en verano, muchas veces creemos que el sentido común nos guiará sin fallos si nos encontramos en la tesitura de tener que ayudar a alguien que ha sufrido un golpe de calor.

En las épocas calurosas es necesario, más que nunca, que extrememos las precauciones para no sufrir una deshidratación o un golpe de calor. Debemos concienciarnos de lo esencial que es hidratarnos correctamente, especialmente en esta estación, cuando las temperaturas aumentan de forma significativa, y debemos estar más alerta que nunca para no sufrir un golpe de calor, prestando atención especial en las personas más vulnerables, niños ancianos, enfermos. Hidratarnos bien es sencillo y está en nuestras manos.

Estas fechas son clave, sobre todo para nuestros pequeños y mayores. Síntomas como piel enrojecida, baja sudoración o alteraciones en el comportamiento deben ser tenidos en cuenta ante un golpe de calor.

También debemos estar pendientes de aquellas personas que toman ciertos medicamentos, como los vasoconstrictores, que estrechan los vasos sanguíneos; los betabloqueantes, que regulan la presión arterial; los diuréticos, antidepresivos o antipsicóticos, así como los estimulantes para el trastorno de déficit de atención con hiperactividad y los estimulantes ilegales, como las anfetaminas y la cocaína, que pueden hacerle más vulnerables a las altas temperaturas.

 

Gestos para una buena hidratación

  • Beber al menos dos litros de agua diarios.

  • Tomar alimentos que contengan mucha agua (como la sandía, el pepino, la lechuga o la coliflor).

  • No esperar a tener sensación de sed para beber.

  • Evitar el consumo de bebidas con altas cantidades de azúcar.

  • Compensando la pérdida de líquidos y sales tras la actividad física con bebidas isotónicas.

Por último, recuerda que permanecer en un lugar fresco en las horas centrales del día, o llevar las prendas adecuadas, puede también ayudarnos a prevenirlo. Y, en caso de encontrarte ante un golpe de calor, no dudes en llamar a emergencias.